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Asunción

El ex obispo Fernando Lugo asumió la presidencia de Paraguay luego de su histórico triunfo sobre el Partido Colorado, que se mantuvo en el poder durante 61 años. El mandatario juró su cargo en un acto frente al Congreso al que asistieron nueve jefes de Estado y se hizo presente el príncipe Felipe de Borbón como representante del gobierno español.
Lugo juró a su país y se comprometió a gobernar Paraguay durante los próximos cinco años al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), la coalición de amplia base ideológica que lo llevó al poder en las elecciones de abril.
“Hoy termina un Paraguay exclusivo, un Paraguay secretista, un Paraguay con fama de corrupción; hoy se inicia la historia de un Paraguay cuyas autoridades y pobladores serán implacables con los ladrones de su pueblo”, afirmó.
Minutos antes de asumir, Lugo anunció que donará a los pobres su salario mensual de seis mil dólares y anticipó que los 500 mil dólares anuales destinados a gastos reservados serán administrados con transparencia.
Emocionado. Lugo, de 57 años, se emocionó varias veces durante su alocución, seguida en la explanada del Congreso por una multitud encabezada por un centenar de delegaciones oficiales; por la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; por los mandatarios de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Honduras, Taiwán, Uruguay y Venezuela, y por el príncipe Felipe, heredero de la corona de España.
En la ceremonia también juró su cargo el vicepresidente del país, Federico Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), segunda fuerza electoral y pilar de Lugo en el Congreso.
El nuevo mandatario añadió que entre las tareas de su gobierno se impone el reto de “hacer que los instituciones rindan cuentas”, y recordó que como pastor de la Iglesia optó “por aquellos que están expuestos a la exclusión y la miseria”.
“Renuncio a vivir en un país donde unos no duermen porque tienen miedo y otros no duermen porque tienen hambre”, añadió quien fuera durante más de una década obispo de la diócesis de San Pedro, la región más conflictiva y pobre del país.
El presidente electo se mostró emocionado en especial al hablar de los pueblos originarios que “esperan a la orilla del camino a que alguien los convoque a reapropiarse de sus tierras, que serán sagradas para la aplicación de la ley”.
“Ningún blanco que negocie tierras indígenas, los vulnere o los persiga, tendrá la misma impunidad que tuvo siempre”, destacó el presidente, y desató una de las muchas ovaciones que recibió durante la jornada.
Fernando Lugo y la inmigración
En relación al futuro de los inmigrantes paraguayos en España, el presidente electo rechazó la ley de expulsión de inmigrantes clandestinos de la Unión Europea y manifestó estar de acuerdo con el mandatario ecuatoriano Rafael Correa, quien propuso crear en América Latina un frente que se le oponga.
"Paraguay ya se ha manifestado rechazando enérgicamente esta resolución de la Unión Europea. Cuando hablamos de un mundo globalizado, de un mundo sin fronteras en las cumbres que hemos tenido, como en Lima, en los discursos de los jefes de Estado, estos actos son los que están borrando la imagen de buena voluntad", dijo.
"Yo me sumo al presidente Correa y posiblemente todos los presidentes de América Latina digan lo mismo", refirió Lugo, quien aludió directamente al presidente boliviano Evo Morales y a Chávez.
"Yo me pregunto que pasaría si nosotros hubiéramos hecho lo mismo cuando ellos llegaron a América Latina", prosiguió el presidente, quien cuestionó que Europa a la vez "tiene relaciones comerciales tan importantes con nosotros".
"Los paraguayos soñamos con la libre circulación de las personas y a ese sueño no renunciaremos, lo sentimos muchísimo pero creo que en América Latina, esto nos va a unir más", puntualizó Lugo.
Debemos estar agradecidos a España, como lo estamos con Argentina, que alberga a mis compatriotas desde los peores momentos de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89).
España, por otra parte, puede desempeñar un gran papel en Paraguay. Si el capital español ha invertido en Cuba, ¿por qué no lo puede hacer aquí?
Lastimosamente, no se han brindado las garantías jurídicas. Pero cuando haya un Gobierno serio y previsible, podrán aprovechar las condiciones.